Programa el despertar de la Mujer Fenix
Hay heridas que el tiempo no borra y siguen manifestándose en tu presente.
En la ansiedad que no entiendes.
En el miedo al rechazo o al abandono.
En relaciones que cambian de persona, pero terminan haciéndote el mismo daño.
En la dificultad para decir que no sin sentirte culpable.
En esa necesidad de tenerlo todo bajo control.
En hacerte responsable de todo y de todos, incluso cuando ya no puedes más...
En exigirte, sostener, resolver… y sentir que nunca eres lo bastante buena.
Quizá han pasado los años, has construido tu vida y hoy eres una mujer adulta.
Pero muchas de aquellas estrategias que un día necesitaste para sobrevivir siguen manifestándose en tu presente, aunque tu no seas consciente de ello.
Y con el tiempo, empiezan a pasarte factura.
En tu cuerpo.
En tus emociones.
En tus relaciones.
En la forma en la que te tratas.
En aquello que toleras.
En las decisiones que tomas.
Y también en esas situaciones que parecen repetirse una y otra vez, aunque cambien las circunstancias.
Y cuando empezamos a mirar nuestra historia, encontramos detrás otras historias: la de nuestra madre, nuestra abuela, nuestra bisabuela. Mujeres que vivieron violencia, abuso, abandono, pérdidas, sometimiento, miedo o situaciones que tuvieron que aprender a soportar para poder seguir adelante.
Y aquello que no pudo ser resuelto puede seguir influyendo en las generaciones siguientes a través de dinámicas, vínculos, creencias y formas aprendidas de relacionarse con una misma y con los demás.
Comprender lo que te pasó es importante. Pero entenderlo con la mente no siempre es suficiente.
Nuestra historia también está hecha de aquello que aprendimos, normalizamos, callamos o incorporamos sin darnos cuenta, tanto de nuestras propias experiencias como de la familia de la que venimos.
Por eso, sanar también implica atrevernos a mirar más allá de la historia que conocemos y explorar qué puede haber detrás de aquello que hoy seguimos sintiendo, repitiendo o tolerando.
Un acompañamiento para mujeres que han vivido trauma, violencia, abusos o historias familiares difíciles
El Despertar de la Mujer Fénix nace de mi propia historia y de un camino que yo misma tuve que recorrer.
Durante años necesité comprender muchas de las heridas que habían marcado mi vida, encontrar respuestas y buscar diferentes formas de trabajar aquello que seguía afectándome en mi día a día.
Con los años este recorrido personal me llevó a formarme, profundizar y ampliar mi manera de acompañar, hasta comprender algo que hoy es esencial en mi trabajo: cuando detrás existe una historia de trauma, violencia, abuso o heridas familiares profundas, muchas veces no estamos ante un único tema que pueda abordarse de forma aislada.
Hay toda una historia detrás.
Hay experiencias que se conectan unas con otras.
Y hay formas de relacionarte, protegerte, reaccionar o tomar decisiones que pueden haberse construido desde muy pequeña, como una forma de adaptarte a aquello que estabas viviendo.
Por eso creé El Despertar de la Mujer Fénix , un camino de 6 meses.
Un acompañamiento que nos permitirá tener el tiempo mínimo necesario para mirar tu historia con profundidad y trabajar aquello que hoy está afectando tu vida: lo que más te duele, lo que más te limita y aquello que sientes que, por más que lo intentas, sigue siendo difícil cambiar.
Y durante estos 6 meses tendrás también mi acompañamiento, junto con prácticas y recursos para continuar trabajando desde casa, a tu propio ritmo, y ayudarte con aquello que vayas necesitando en tu día a día. Herramientas que irás haciendo tuyas y a las que podrás volver cuando nuestro camino juntas haya terminado.
El camino de la Mujer Fénix
Seis meses. Seis etapas. Un camino que iremos recorriendo paso a paso.
Cada mujer llega a este proceso con una historia diferente. Por eso, aunque existe un recorrido que nos sirve de guía, el acompañamiento se adapta a ti, a tu momento y a aquello que necesites trabajar.
Cada etapa tiene un propósito y nos prepara para avanzar hacia la siguiente, respetando tu ritmo y dando tiempo a todo aquello que vayamos trabajando.
Mes 1 · Alineando tu Energía
Comenzamos liberando carga acumulada y disminuyendo ese estado de saturación que muchas veces no te permite escucharte. Antes de transformar necesitamos crear espacio: recuperar calma, claridad y mayor disponibilidad para empezar el camino.
Mes 2 · Comprender para comenzar a reordenar
Entender tu historia y recuperar una nueva mirada.
Aquí comenzamos a comprender de dónde vienen muchas de tus reacciones, emociones y dificultades actuales, identificando patrones y dinámicas personales y familiares que siguen influyendo en tu presente. Comprender tu historia te permite empezar a mirarte de otra manera y diferenciar qué es tuyo y qué puedes haber estado cargando sin que te corresponda.
Mes 3 · La Alquimia
Transformar tu historia en energía para avanzar.
Aquí el cuerpo y las emociones toman un lugar central. Aprenderás a reconocer lo que ocurre dentro de ti, regularte cuando aparecen emociones intensas y desarrollar mayor seguridad interna. Aquello que antes quedaba atrapado en tensión, emociones o respuestas de supervivencia empieza a convertirse en energía disponible para tu vida.
Mes 4 · Volviendo a Ti
Recuperar tu esencia, tu voz y tu lugar dentro de ti.
Después de tanto tiempo adaptándote, sosteniendo o dejando partes de ti atrás, comenzamos a reconstruir la relación contigo misma. Volvemos a la niña, la adolescente y la joven que fuiste para recuperar partes de ti que quedaron relegadas y fortalecer tu autoestima, autenticidad, creatividad y capacidad de disfrutar.
Mes 5 · El Vuelo
Crear tu nueva realidad.
Aqui comienzas a soltar lo que ya no te aporta nada, y empezar a dirigirla conscientemente hacia la vida que quieres construir, tomando decisiones desde un lugar diferente y abriéndote a nuevas posibilidades.
Mes 6 · Renacer en Plenitud
Tu historia forma parte de ti, pero no tiene por qué seguir decidiendo quién eres.
Este último mes es el momento de mirar a la mujer que comenzó este camino y reconocer a la mujer que eres hoy: lo que has comprendido, lo que has dejado atrás, lo que has recuperado de ti y los recursos que ahora tienes para sostenerte de una manera diferente.
Renacer no es olvidar tu historia. Es poder mirarla desde otro lugar y empezar a caminar hacia tu propia vida con más libertad, confianza y capacidad de elegir.


La Botica de la Mujer Fénix
Hay cosas que nadie nos enseñó porque, las mujeres que estuvieron antes que nosotras tampoco las aprendieron.
Quizá aprendiste a aguantar, seguir adelante, cuidar de los demás o resolver sola todo lo que se te presentaba. Pero nadie te enseñó qué hacer con la ansiedad, cómo atravesar una emoción que te desborda, poner un límite sin sentir culpa o aprender a escucharte y cuidarte de una manera diferente.
La Botica de la Mujer Fénix nace para trabajar también ahí.
A lo largo del acompañamiento tendrás prácticas y herramientas para llevar a tu día a día aquello que vamos trabajando y, poco a poco, ir haciendo tuyos recursos a los que puedas volver cuando los necesites


