Acompañamiento terapéutico integral

El acompañamiento terapéutico que ofrezco está pensado como un proceso consciente y respetuoso, no como una solución rápida.

Trabajo desde la escucha profunda, el cuerpo y la energía, integrando distintas herramientas terapéuticas según las necesidades reales de cada persona.

Las sesiones son individuales, presenciales o a distancia, y siempre recomiendo realizar un proceso continuado, ya que los bloqueos emocionales, energéticos y vitales suelen construirse a lo largo del tiempo, y necesitan ser abordados con paciencia y profundidad.

¿Cómo trabajo el acompañamiento?

Cada proceso es único, pero generalmente suelo recomendar comenzar con una limpieza y reprogramación energética, seguido de una sanación y armonización de los chakras y por último reparación del campo energético (sellar la fugas energéticas), con este tratamiento se crea una base sólida para el trabajo posterior.

A partir de ahí, y según la situación de la persona trabajamos sobre temas concretos —salud, emociones, trauma, relaciones, trabajo, familia, pareja, etc.—, voy combinando distintas terapias y enfoques.

No aplico una técnica estándar, sino que testo y acompaño lo que en ese momento resulta más adecuado para la persona.

Este trabajo lo realizo siempre desde el respeto a los ritmos de cada persona, sin forzar procesos ni imponer caminos.

¿Para quién es este acompañamiento?

Este acompañamiento está dirigido especialmente a personas que:

  • viven ansiedad, angustia, miedo o preocupación constante

  • se sienten perdidas o en crisis vital

  • tienen dificultades para poner límites o se encuentran en relaciones tóxicas

  • cargan con heridas de infancia, abandono, violencia o abuso

  • sienten bloqueo en el trabajo, el dinero o el reconocimiento personal

  • desean recuperar su energía, su poder personal y su claridad interna

  • Viven enfermedades o dolores físicos y aunque han pasado por muchos profesionales de la salud su problema persiste incluso sin una causa clara

No es necesario tener conocimientos previos, pero sí una actitud abierta y comprometida, entendiendo que este trabajo No es “magia”, sino un proceso similar a cualquier tratamiento profundo: requiere, constancia y presencia.

Qué no es este acompañamiento

Este acompañamiento:

  • no es una terapia rápida ni milagrosa

  • no sustituye procesos médicos ni psicológicos

  • no es invasivo

  • no fuerza cambios ni decisiones

Mi papel como terapeuta es trabajar sobre los bloqueos energéticos y emocionales, respetando siempre el trabajo de otros profesionales y entendiendo que cada cuerpo —físico, emocional, mental, energético y espiritual— tiene su propio abordaje.

Qué beneficios puedes esperar?

A lo largo del proceso, muchas personas experimentan:

  • mayor equilibrio y resiliencia ante la vida

  • más claridad mental y emocional

  • comprensión de patrones que antes no veían

  • una sensación progresiva de seguridad y sostén interno

  • mayor conexión con la vida y con su propio ritmo

  • conectar con tus dones y tu poder personal

Internamente, se van liberando traumas personales, heridas de infancia y cargas heredadas del sistema familiar, permitiendo que la persona salga a su propio ritmo de un estado de victimización y pueda colocarse en un lugar más adulto, consciente y responsable de su vida.

Mi intención al acompañarte

Decido acompañar procesos terapéuticos desde una mirada energética e integral porque he comprobado, tanto en mi propia experiencia como en el acompañamiento a otras personas, que el origen de muchos malestares no se encuentra únicamente en el cuerpo físico.

Mi recorrido profesional comenzó en la fisioterapia, y fue precisamente ese contacto directo con el cuerpo lo que me permitió observar que, en muchos casos, el dolor y los bloqueos persistían aun cuando el cuerpo había sido tratado. Esta comprensión, unida a mi propio proceso personal de sanación, me llevó a profundizar en el trabajo energético y de conciencia.

Con el tiempo, tomé la decisión de dedicarme plenamente a la sanación de los cuerpos energéticos y sutiles, aquellos que no se ven pero que sostienen profundamente nuestra salud física, emocional y vital. Existen muchos profesionales que abordan el cuerpo físico, pero son menos quienes trabajan de forma consciente, bien formada y honesta con el campo energético, y es desde ahí desde donde hoy elijo acompañar.

Mi historia personal, marcada por experiencias de violencia, abandono y desvalorización, me permitió comprender desde dentro lo que significa vivir desconectada de una misma. El trabajo energético fue una pieza clave en mi transformación, y es desde esa vivencia real desde donde acompaño hoy a otras personas, especialmente a mujeres, que atraviesan procesos profundos de sanación y reconstrucción personal.

Para mí, acompañar significa estar al lado, sostener sin invadir, guiar sin imponer y respetar profundamente los ritmos de cada proceso. No rescato ni dirijo la vida del otro; confío en la capacidad de cada persona para sanar y recuperar su propio poder, estando presente como apoyo consciente en ese camino.